Sábado, 12 de septiembre de 1990. La selección absoluta de fútbol de las Islas Feroe debutaba en competición oficial. Partido de fase de clasificación para la Eurocopa de 1992. Un partido que curiosamente tuvieron que jugarlo fuera de su pais, ya que sus campos de fútbol no reunian las condiciones suficientes para practicar este deporte. Por lo que el partido se jugó en Landskrona, Suecia, ante alrededor de 1.300 espectadores. Esta región autónoma de poco más de 48.000 habitantes, formado por un grupo de islas entre Islandia y Escocia jugaba su primer partido de forma oficial ante Austria. Una selección que habia disputado siete Copas del Mundo y llegaba de disputar el mundial de 1990 meses antes.El combinado de Islas Feroe se presentaba sin ningún jugador profesional. En la primera parte, el centrocampista austriaco Andreas Herzog tuvo la primera ocasión clara del partido. Chut desde dentro del área que el meta Knudsen atajó en dos tiempos y antes del descanso Jürgen Hartmann tuvo otra ocasión de gol, con menos peligro; el portero envió a corner, finalizando el primer tiempo.
Comenzó el segundo tiempo con un lanzamiento de falta de Islas Feroe desde unos 30 metros que iba bien tirada, con dirección a la escuadra, pero se fue un poco alta. Primera ocasión con peligro para los escandinavos, y tarjeta amarilla para Michael Streiter que derribó a Torkil Nielsen cuandose dirigía hacia la porteria.
Vaya ocasión tuvo Austria poco despues con un tiro a pocos metros de la porteria de Anton Polster que Knudsen paró como pudo y el rechace lo envió un defensa a corner. Problemas atras.
Y llegaba el minuto 61 de partido. Torkil Nielsen era un islote. Metros fuera del área, y el jugador escandinavo se iba de uno, se iba de otro y chutaba con la puntera de su pierna izquierda, ya dentro del área y el balón entraba manso y raso en la porteria defendida por el austriaco Michael Konsel. Un golazo, que ponia por delante a las Islas Feroe. Se notó la efusividad del comentarista y la alegria de todos los allí presentes, y en cada una de sus casas de esta pequeña región.
Toda Islas Feroe esperaba caer goleada por 7 u 8 cero, eso es lo que llegó a declarar Jogvan Sundstein, el primer ministro. Pero caperucita se estaba comiendo al lobo. ¡Que golazo!
¡Pero es que poco despues Torkil Nielsen tuvo en sus piernas el segundo! Salió desde su propio campo conduciendo el balón con su pierna derecha, y ni corto ni perezoso, él iba en dirección a la porteria, sin importarle cuantos le pudiesen salir a su paso. Consiguió irse de uno, dejandole atrás y con gran velocidad se plantó solo ante el meta austriaco, que casi sale del área a tapar el disparo, y Nielsen tiró al ver como se le echaba encima. Konsel se tiró con todo y desvió el tiro con la pierna. ¡Que ocasión para Islas Feroe!
Austria quería, pero no podia. Incluso pese a la debilidad del guardameta y los defensas féroeses. Y el partido llegaba a su fin. Si, señores. El partido finalizada, y el debut de las Islas Feroe se saldaba con una sorprendente victoria ante Austria. Abrazo en los banquillos, abrazos en el cesped, abrazos en la grada.
Cabizbajo Josef Hickersberger, el seleccionador austriaco; mientras Landskrona era una fiesta. Jugadores y afición se mancomunaron y las alegrias de los unos, eran las alegrias de los otros.
Las alegrias de todo una nación.
La noche más recordada para el fútbol de Feroe. La noche en la que a su vez, Austria sucumbió en tierras suecas, ante una desconocida y amateur selección de jugadores que tenian el fútbol como un Hobby y les dejaron en evidencia. La expedición fue recibida como autenticos héroes a su llegada al aeropuerto en Islas Feroe.
Tórshavn, la cápital, se echó a la calle y no dejó ni un hueco libre en la plaza del ayuntamiento, para ovacionar sus héroes, a sus campeones. Las calles también respiraban felicidad, banderas, camisetas y ruidos para festejar esta histórica y simbólica victoria.

